miércoles, 14 de octubre de 2015

APRENDER A APRENDER


Aprender a aprender constituye una de las competencias educativas básicas para el aprendizaje a lo largo de toda la vida.

La Comisión Europea define esta competencia educativa básica como “la capacidad para proseguir y persistir en el aprendizaje, organizar el propio aprendizaje, lo que conlleva realizar un control eficaz del tiempo y la información, individual y grupalmente. 
Esta competencia incluye la conciencia de las necesidades y procesos del propio aprendizaje, la identificación de las oportunidades disponibles, la habilidad para superar los obstáculos con el fin de aprender con éxito. Incluye obtener, procesar y asimilar nuevos conocimientos y habilidades así como la búsqueda y utilización de una guía.
Aprender a aprender significa que los estudiantes se comprometan a construir su conocimiento a partir de sus aprendizajes y experiencias vitales anteriores con el fin reutilizar y aplicar el conocimiento y las habilidades en una variedad de contextos: en casa, en el trabajo, en la educación y la instrucción. En la competencia de la persona son cruciales la motivación y la confianza.”

En España la LOMCE señala que “la competencia de aprender a aprender es fundamental para el aprendizaje permanente que se produce a lo largo de la vida y que tiene lugar en distintos contextos formales, no formales e informales. Esta competencia se caracteriza por la habilidad para iniciar, organizar y persistir en el aprendizaje.”

Según esta norma esta competencia supondría:

  • La capacidad para motivarse por aprender y la confianza.
  • El conocimiento y control de  los propios procesos de aprendizaje para ajustarlos a los tiempos y las demandas de las tareas y actividades que conducen al aprendizaje lo cual conlleva:
    • el conocimiento que tiene acerca de lo que sabe y desconoce, de lo que es capaz de aprender, de lo que le interesa
    • el conocimiento de la disciplina en la que se localiza la tarea de aprendizaje y el conocimiento del contenido concreto y de las demandas de la tarea misma
    • el conocimiento sobre las distintas estrategias posibles para afrontar la tarea.
  • La planificación, supervisión y evaluación de los aprendizajes cada vez más eficaces.
  • Aprender a aprender se manifiesta tanto individualmente como en grupo.
En conclusión la competencia de aprender a aprender  requiere  una reflexión que favorezca el conocimiento de los procesos mentales a los que se entregan las personas cuando aprenden, un conocimiento sobre los propios procesos de aprendizaje, así como el desarrollo de la destreza de regular y controlar el propio aprendizaje que se lleva a cabo.

Según lo expuesto hasta ahora la competencia de aprender a aprender tendría dos dimensiones esenciales:

Conciencia de las capacidades y de los conocimientos propios para el aprendizaje 


  1. Conocimiento de  las propias capacidades y limitaciones físicas, intelectuales, afectivas y emocionales
  2. Identificación de  las condiciones del entorno que estimulan el aprendizaje.
  3. El conocimiento y el desarrollo de las estrategias que mejor favorecen el aprendizaje.

Gestión consciente de los procesos de aprendizaje, realizados tanto individualmente como en equipo


  1. Planificación inicial de la tarea (conocimiento de los objetivos, grado de dificultad y de novedad), toma de decisiones y realización.
  2. Regulación y supervisión de la tarea durante el proceso, y reconocimiento y expresión de lo aprendido.
  3. Evaluación del proceso y los resultados de aprendizaje al finalizar el mismo.
Crucial importancia en el aprendizaje humano tiene el aprendizaje en grupo. El ser humano, como demuestra la Dinámica de Grupos, aprende mejor en grupo que individualmente, y la sociedad del siglo XXI cada vez mas se basa en entornos colaborativos de aprendizaje y de trabajo. Estos entornos colaborativos son claves en el desarrollo de la competencia de aprender a aprender. teniendo además en cuenta que gran parte de esos entornos de aprendiza tienen carácter digital.

Por último es importante señalar el importantísimo papel que tienen los procesos emocionales de la persona en el desarrollo de esta competencia educativa.

La conciencia y la percepción de cuáles son las emociones que desencadenan, mantienen o eliminan los aprendizajes y el desarrollo de habilidades para comprender y regular tales emociones son factores claves para aprender a aprender.

La autoestima y el autoconcepto académico, la motivación para aprender y las atribuciones que la persona hace de sus éxitos y fracasos son elementos de la personalidad que resultan decisivos tanto para aprender, como para aprender a aprender. 


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  • Hernández, A. M., & Ortega, E. M. (2014, November 20). Competencia para aprender a aprender. Alianza Editorial.

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