viernes, 20 de octubre de 2017

LAS COMPETENCIAS EMOCIONALES DEL PROFESORADO



¿QUÉ ES UNA COMPETENCIA?


El término “competencia” hace referencia a los conocimientos, habilidades, y destrezas que desarrolla una persona para comprender, transformar y practicar en el mundo en el que se desenvuelve con cierto nivel de eficacia que posibilite una adecuada adaptación al mismo. En una competencia se integra tanto el saber (saberes o conocimientos), como el saber hacer (habilidades, conocimientos prácticos, destrezas destinadas a la aplicación práctica) y el saber ser (valores, actitudes y compromisos personales).

En este sentido una competencia está más relacionada con una manifestación conductual y es más mensurable de forma más objetiva y empírica que un supuesto constructo teórico como inteligencia, inteligencia emocional...



LAS COMPETENCIAS PROFESIONALES DEL PROFESORADO


Desde el ámbito profesional docente, como señala Carles Monereo (2011), una competencia es un conjunto de conocimientos y estrategias que permiten a una persona afrontar con éxito los problemas, conflictos y dificultades que se presentan habitualmente durante su ejercicio profesional o que se puedan prever que pueden aparecer en un futuro.

Según señala este autor existen siete grupos de problemas que preocupan hoy en día a los docentes (a partir del estudio de incidentes críticos):

  • organización de tiempos, espacios y recursos
  • normas de conducta y disciplina
  • claridad en la exposición de los contenidos
  • dominio de distintos métodos de enseñanza
  • sentido de lo que se enseña
  • coherencia de la evaluación
  • conflictos personales con los estudiantes.


De estos problemas los más relacionados con las competencias emocionales del profesor hacen referencia a la gestión  de la clase y a la actitud de los estudiantes ante el aprendizaje.

El “Modelo de Competencias Profesionales del Profesorado” establecido por la Dirección General de Calidad, Innovación y Formación del Profesorado de la Junta de Castilla y León considera que “un profesor competente es el que usa sus conocimientos, capacidades, habilidades, destrezas, valores, actitudes y comportamientos, para conseguir el reto de educar a sus alumnos. Es decir, tiene las competencias profesionales necesarias y suficientes para desarrollar las funciones y conseguir los fines educativos que la ley señala”. Además este documento afirma que el profesorado tiene que educar a los alumnos para que éstos consigan desarrollar las competencias básicas necesarias para dotarse de un proyecto personal de vida valioso y sean capaces de llevarlo libremente a la práctica en su entorno vital.

Este Modelo, en consonancia con las tendencias europeas, la normativa vigente y las propuestas de la Universidades respecto a la formación de los docentes, señala 10 competencias profesionales del profesorado:

  • científica
  • intra e interpersonal
  • didáctica
  • organizativa y de gestión de centro
  • gestión de la convivencia
  • trabajo en equipo
  • innovación y mejora
  • comunicativa y lingüística
  • digital
  • social-relacional.

LAS COMPETENCIAS EMOCIONALES Y SOCIALES DEL PROFESORADO


En referencia a las competencias emocionales, Bisquerra (2003) las define como “el conjunto de conocimientos, capacidades, habilidades y actitudes necesarias para comprender, expresar y regular de forma apropiada los fenómenos emocionales”. Este mismo autor estructura las competencias emocionales de la siguiente manera:

  1. Conciencia emocional de las propias emociones y las de los demás, así como del clima emocional de un contexto determinado.
  2. Regulación emocional, manejando adecuadamente las emociones y las relaciones entre emoción, pensamiento y comportamiento.
  3. Autonomía personal (autogestión) vinculada a la autoestima y la capacidad para buscar ayuda y recursos.
  4. Inteligencia interpersonal lo que supone adecuadas habilidades sociales y de comunicación.
  5. Habilidades de vida y bienestar para solucionar los conflictos que se presenten y tomar decisiones adaptativas.

Entre las competencias profesionales establecidas en este modelo hay dos directamente relacionadas con la Inteligencia Emocional y las competencias emocionales del profesorado:

  1. Las competencias intra e interpersonal: aplicación de la forma de ser de cada profesor en el buen trato a los demás en el desempeño de su trabajo.
  2. La competencia social-relacional: uso de los conocimientos y habilidades asociados con la capacidad de establecer vínculos sociales con los miembros de la comunidad educativa y gestionar su participación.

Por su parte Fernández Domínguez  y otros (2009), tras analizar la importancia de la educación emocional en la escuela y en la formación inicial de los maestros según la legislación educativa española proponen una serie de competencias socio-afectivas de mayor importancia para los docentes:

  • Autoconocimiento, autorregulación emocional, capacidad para expresar las emociones y tener equilibrio emocional.
  • Autoestima
  • Empatía
  • Motivación
  • Resiliencia
  • Asertividad y habilidades sociales
  • Capacidad para cooperar y trabajar en equipo y para colaborar en el entorno
  • Capacidad para afrontar y resolver situaciones problemáticas y conflictos interpersonales
  • Capacidad para tomar decisiones
  • Capacidad para afrontar el cambio y la incertidumbre
  • Valores y actitud positiva ante la vida
Por último debe ser mencionado el trabajo de López y Extermera (2017) revisando investigaciones sobre Inteligencia Emocional y "burnout" en los docentes. Como estos autores concluyen "las destrezas, competencias y conocimientos emocionales de los docentes y su aplicación en el aula y fuera de ella, así como el desarrollo de estrategias de regulación emocional dirigidas a reducir o eliminar las fuentes potenciales estresores y sus consecuencias negativas para la salud y el bienestar, son un camino prometedor que todavía no ha sido suficientemente explorado. Se abre ante nosotros un amplio campo de estudio que permitirá investigar un aspecto tan esencialmente humano como es la educación emocional y, al mismo tiempo, tan necesario como es la regulación emocional efectiva en el aula en una sociedad cada día más inmersa en el estrés".



REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS


  • Bisuqerra Alzina, R.. (2003). Educación emocional y competencias básicas para la vida. Revista de investigación, 21(1), 7-43.
  • Domínguez, María Rosario Fernández, José Emilio Palomero Pescador, and María Pilar Teruel Melero. "El desarrollo socioafectivo en la formación inicial de los maestros." Revista electrónica interuniversitaria de formación del profesorado 12.1 (2009): 2.
  • Monereo, Carles. "Las competencias profesionales de los docentes." Recuperado de http://www. encuentro-práctico. com/pdf 10/competencia-profesional. pdf (2011).
  • López, S. M., & Extremera, N. (2017). ESTADO DE LA CUESTIÓN SOBRE INTELIGENCIA EMOCIONAL Y BURNOUT EN EL PROFESORADO POR PAÍSES, AÑO DE PUBLICACIÓN, CICLOS EDUCATIVOS E INSTRUMENTOS DE EVALUACIÓN. Profesorado, Revista de Currículum y Formación del Profesorado, 21(2), 371-389. 



martes, 10 de octubre de 2017

¿POR QUÉ ES NECESARIA LA EDUCACIÓN EMOCIONAL Y SOCIAL?


A continuación expongo algunas de las razones por la cuales considero muy importante la puesta en funcionamiento de programas de educación emocional y social en centros educativos. La enumeración no implica prioridad, cada cual puede determinar la misma en función de su contexto particular.
  1. Tanto la Declaración Universal de los Derechos Humanos como la Constitución Española establecen que el objeto de la educación será el pleno desarrollo de la personalidad. Tradicionalmente la educación ha tenido un marcado sesgo hacia el desarrollo de los aspectos académicos dejando de lado otras dimensiones esenciales de la personalidad humana como los aspectos emocionales y sociales de la personalidad.
  2. Resulta evidente que en muchas ocasiones un buen nivel de consecución de éxito académico no se corresponde ni es predictor de un buen nivel de éxito en la vida y felicidad en las personas.
  3. La Teoría de las Inteligencia Múltiples, de gran aceptación en el mundo educativo, establece la existencia de 8 tipos de inteligencias en el ser humano. Entre ellas la inteligencia intrapersonal (Inteligencia Emocional) e interpersonal (Inteligencia Social) son la únicas que no son desarrolladas por ninguna  de las áreas o materias del currículo.
  4. Diversos estudios científicos han demostrado que la aplicación de programas de educación emocional y social en los centros educativos mejora significativamente el rendimiento académico de los alumnos participantes.
  5. Esos mismo estudios científicos constatan también que la aplicación de programas de educación emocional y social aumenta las conductas positivas y prosociales y disminuye las conductas negativas y perjudiciales del alumnado participante, tanto dentro como fuera del centro educativo.
  6. Los programas de educación emocional y social promueven de manera significativa la salud integral del alumnado participante al desarrollar la salud mental y la salud social del mismo.
  7. Diversas investigaciones rigurosas muestran la disminución de la incidencia de ansiedad, estrés y depresión en alumnos que han seguido programas de educación emocional y social.
  8. La educación emocional y social sirve de prevención primaria y de base para trabajar problemáticas especificas del alumnado (consumo de drogas, violencia de género…)
  9. La educación emocional y social mejora el clima y la convivencia del centro educativo.
  10. El desarrollo de competencias emocionales y sociales en el profesorado aumenta el bienestar docente y previene el “burnot” o “síndrome de estar quemado” tan frecuente en los educadores.